La
violación sexual es el delito menos reportado en América.
Cambios significativos para mejorar el tratamiento de víctimas
de asaltos sexuales han ocurrido en las ultimas dos décadas. El
impacto de las reformas, liderado por el movimiento de la mujer, se pueden
ver en las arenas legal, médica, salud mental y servicios a las
víctimas. Durante los años setentas, se estableció el
primer centro de crisis de violación sexual. El tratamiento de
las víctimas en el sistema de justicia penal se cuestionó y
cientos de leyes se pasaron para proteger a las víctimas, de violaciones
sexuales, en las cortes. Se desarrollaron protocolos médicos que
son, hoy en día, ampliamente aceptados. El impacto de la violación
sexual en la salud mental está muy bien documentado en la literatura,
y la práctica de los profesionales de la salud mental ha mejorado.
Aunque el tratamiento de las víctimas de violación sexual
hoy es completamente diferente al de hace dos décadas, muchas
víctimas todavía no reportan el delito, por lo cual no
reciben la asistencia y tratamiento que necesitan.
El asalto sexual es cualquier tipo de actividad sexual que no se quiere
o no se conviene. Varía desde el toque inapropiado hasta la penetración
o coito. Puede ser verbal, visual, auditivo, o en cualquier otra forma
que forza a la persona a participar en un contacto o atención
sexual no deseado. Asalto sexual incluye violación e intento de
violación, abuso sexual de niños, exhibicionismo, incesto,
y acoso sexual. Puede suceder en distintas situaciones, especialmente
cuando se está en alta mar. Todo tipo de asalto sexual es un delito.
CLICK
AQUI PARA CONTACTARNOS
|